lunes, 3 de octubre de 2011

Como nunca


Lo cotidiano y lo excepcional son la misma cosa. Cuando decimos como siempre decimos como nunca. Todo es único. Hasta el saludo por la calle con un ligero movimiento de cabeza. Hasta el beso que se ha repetido cien o diez mil veces con los mismos labios y a la misma hora. No son otras las lenguas enlazadas. No es otro el deseo. Pero el beso, el de recién, es único y no habrá ninguno igual. El ligero movimiento de cabeza no resulta menos sorprendente. Si estuviéramos despiertos viviríamos la vida en un estado de asombro permanente. Pero estamos dormidos y eso nos salva del desastre.
L.  

domingo, 2 de octubre de 2011

Domingo en fuga


Tomar nota del domingo que muere. No habrá otro. Tomar nota de la noche del domingo que se muere. Registrar. No pensar que el día fue desaprovechado. O sí. Pensarlo. No permitir la agonía del domingo. Hacerle respiración boca a boca. Como a una mujer que se pretende besar con la excusa de salvarla. Dejar que el domingo muera como el último pez en la pecera. Queda uno sobre cien. Un solo domingo boquea en el muelle a la hora del crepúsculo. Queda uno y se mueve de manera insinuante. La muerte es mujer. Este post se desvirtúa. La idea había sido tomar nota de la noche del domingo que muere. ¿Qué tienen que ver los peces con todo esto? ¿Y a qué viene la respiración boca a boca? Tomar nota del pez. Tomar nota de la boca. No pensar que este post ha sido desaprovechado. No pensar que debió utilizarse este espacio para decir algo importante. O sí. Pensarlo un rato. Pensarlo al menos hasta el lunes.
L.

Mujeres en fuga

Escuela 2.0


Leo en la revista dominical de El País que que en cuatro años Corea del Sur tendrá a todos sus alumnos con tablets. Sólo se discutirá si los aparatos son Samsung o iPad. No habrá más temas de debate, no habrá maestros que se quedaron en el tiempo, no habrá libros escritos en papel (quemarlos como en Farenheit), no habrá, lo que se dice, nada de qué hablar con nadie. Alumnos, dice una voz en off. ¡Atención alumnos! ¿Samsung o iPad?
L.

sábado, 1 de octubre de 2011

El mar en una gota

Aunque también podría decirse, negando o desmintiendo el post de abajo, que una sola gota condensa la totalidad del océano. Samba de una gota sola que resuelve una inmensidad inabarcable. Aunque también suele decirse que una gota en el mar es menos que cero o directamente nada. Pero seamos optimistas. Una gota de mar o de lo que sea es efectivamente poco... pero para empezar ya es algo.
L.

El mar de cuerpo entero


No deja de ser gracioso atacar la fotografía desde un blog lleno de fotos. Pero dado que es gratis voy a hacerlo así como desde twitter me dedico a cuestionar a twitter y demás redes sociales. También enseño periodismo desde el antiperiodismo y literatura desde la antiliteratura. Nadie, por eso mismo, puede acusarme de ser incoherente o parcial. Toda foto, como se sabe, remite a la muerte. La definición clásica del arte fotográfico es esto ha sido. No hay error ahí. Cada vez que vemos una imagen tomada así sea muy recientemente sabemos que eso que se ve ya ha dejado de ser definitivamente. Lo que se ha registrado no está en ninguna parte. Como hecho o acontecimiento ha caído. Apenas permanece como sombra en una imagen digital o en papel. Esto ha sido y no será. Una foto, además, es un recorte de la totalidad. Se trata, en resumen, de una estafa ideal para seducir a incautos. Recuerdo ahora el poema del rosarino Eduardo D'Anna. El día que el mar se deje fotografiar de cuerpo entero -dice- la prensa será libre.
L.