lunes, 3 de septiembre de 2012

Verdad y consecuencia

De pronto uno sabe algo, quiero decir, se entera de la verdad. Ya sé. Algo así, tan grande y absoluto, no existe. Pero podríamos hablar de una verdad parcial, acotada a una situación equis, una verdad de bolsillo pero digerible en lo central. Entonces. Me entero de una verdad política, amorosa, psicológica, cotidiana, geográfica, simétrica, sanitaria o del rubro que sea. Una verdad cualquiera. Una verdad de cuya derivación posterior dependen, a la larga, la vida propia o la de otros, la salud de mucha gente, la felicidad o su contrario. ¿Qué hago a continuación? ¿Hago como que no escuché? ¿Miro para otro lado? ¿Cambio mi comportamiento para estar alineado con la dramática o aliviadora certeza recién descubierta? Habrá que pensar la respuesta de la manera más cuidadosa posible.
L.

Juro que no la vi


Transparencias


Eso de ver a la gente como si fuera de vidrio, es decir, suponer que conocemos absolutamente todo del otro y la otra, como quien observara maniquíes y modelos en vidrieras, o como quien creyera adivinar el cuerpo desnudo de una mujer vestida, ahí, en plena calle, hasta en los últimos rincones. La soberbia casi inhumana de pensar que nuestros ojos ven  la totalidad del contenido de las almas y los cuerpos, eso de meter a los demás en una única bolsa o canasta, obviamente de vidrio, también transparente, sin la menor opacidad, sin grises, sin singularidades. Da trabajo entender que cada uno finalmente es cada cual, que no sabemos nada del mundo ni de sus habitantes eventuales. La arrogancia convertida en visión total o plena ceguera...Qué difícil aprender a dudar de uno mismo. 
L.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Curvada como un junco

Tan dulce y liviana, tan extremadamente delicada, curvada como un junco sobre el río sin orillas. Gacela de la huida, sus pechos apenas insinuados bajo la camisa a cuadros, su risa abierta y leve, las manos de niña o ángel, las uñas recortadas y sin pintar, un ligero temblor en el cuerpo fino. Tan liviana y dulce, invisible casi, se curva como un junco sobre el río sin orillas. Hunde la punta en el agua y, tensa y esbelta, vuelve desnuda y sola a enredarse con el mundo.
L.

El amor es útil

Olivia me enseñó a lavarme los dientes bajo la ducha. Me explicó que de ese modo se ahorra agua y se realizan dos acciones a la vez. Romina, licenciada en Historia, fundamentó a pedido mío cuándo se considera que un hecho es histórico y cuándo no. Graciela me demostró que la combinación entre manzana y rúcula es buena para hacer ensaladas originales y frescas. Zoe me ilustró acerca de las nueve puertas de la mujer y todo lo que ello implica para el enriquecimiento de la vida sexual de la pareja. Lorena me enseñó a bailar tango y chacarera. Silvina me aconsejó que no caminara por la calle con las llaves de mi casa en la mano dado que eso puede derivar en un asalto. Daiana fue muy clara en todas las cuestiones relacionadas con el cuidado del cuerpo y el alma. La lista de aprendizajes brindados por mis ex mujeres es tan virtuosa como interminable. Y después dicen que el amor es inútil.
L.