jueves, 4 de octubre de 2012
Situaciones
El equilibrista siente de pronto que la cuerda está floja. La vara que sostiene y lo sostiene para no caerse parece ahora insuficiente. La cuerda resulta acaso demasiado elástica. Blanda casi. Se hunde hacia abajo y sube, también, pero a un ritmo inusual y claramente riesgoso. Al equilibrista le gustaría consultar a alguien sobre el tema. ¿Pero a quién? Él está arriba, muy arriba en el cielo de lona del circo. Y el público allá abajo, muy abajo, contiene el aliento y teme lo peor. Todo sucede de repente. El equilibrista no es el único en peligro. También el público. También el domador de leones que hasta hace un rato parecía tan valiente y heroico. El circo entero se mueve encima de una cuerda floja. Blanda casi. Tiembla el mundo cuando el equilibrista parece caer, desde el espacio, como una estrella fugaz. Un niño piensa tres deseos. El reino es de un niño.
L.
L.
miércoles, 3 de octubre de 2012
Buscadores de amor
Los buscadores de amor son multitud. ¿Alcanza eso a probar que el amor existe? Una respuesta posible podría ser que si mucha gente busca algo eso solo demuestra o demostraría que dicho algo existe o que, por lo menos, debería existir. Y de ser así, ¿cuáles serían los alcances y límites del tesoro? Dice Freud que el amor sexual proporciona una poderosa experiencia de placer. Pero el punto débil de esa técnica -advierte- es evidente. ¿Por qué? Porque jamás sufrimos tanto como cuando amamos. Y porque jamás somos tan infelices como cuando perdemos al objeto de nuestro amor. Mientras en su inicio el amor aspira a la fusión total...la vida parece obstinarse en mostrar lo contrario. En conclusión. Sigamos participando ya que nunca se sabe qué puede pasar con el amor.
L.
martes, 2 de octubre de 2012
Mala copia
Quizás el mundo sea una mala copia de otro perfecto y paralelo a éste, un mundo divino y perfumado donde las cosas salen bien y nadie se enferma ni llora ni se muere. Quizás la vida actúa como esas células cancerígenas que imitan a las sanas, se les parecen, adoptan sus formas y colores, pero, si se mira bien, están levemente deformadas y su propagación por la sangre resulta fatal o casi. Quizás podamos algún día conocer la versión original de esta mala copia que a veces disfrutamos, a veces soportamos y, en el peor de los casos, padecemos con una mezcla de valentía, pena y estoicismo. Quizás no. Quizás solamente accedamos a imaginar o entrever por momentos esa versión fantástica. Acaso exista una pequeña puerta abierta al verdadero mundo que nos está vedado. Y quizás esa puerta lleve el nombre de música, danza, amor, poema, instante, felicidad.
L.
L.
Cuando entonces
Cuando todo parece caer alrededor. O cuando el desequilibrio tiende a reinar por sobre el equilibrio. Entonces. Cuando la locura adquiere la categoría de mecánica social supongo que es o sería bueno mantener distancia, quiero decir, no perder el eje, quiero decir, no enloquecer. Digo. Convertirnos en algo parecido a un puente. O a una mano abierta. Agua tranquila que fluye sin rumbo preciso. Lo peor, en semejante contexto, sería adherir por inercia o por lo que sea al derrumbe general. Y algo más. Tomar distancia no debe leerse como falta de compromiso. Al contrario. Sería casi, es, un acto de fe.
L.
L.
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