jueves, 15 de septiembre de 2011

Egoísmo solidario


La bondad, el altruísmo, los buenos sentimientos, el espíritu solidario y demás suelen ser disfraces del egoísmo más salvaje y cruel. El hombre es un lobo del hombre (con perdón de los lobos) y en eso no hay vuelta. Dicho esto podría añadirse que un egoísta de verdad debería convertirse en el ser más bondadoso de la tierra. Sabe, porque es egoísta, que contribuir a la felicidad de los demás significa un aporte a la suya propia. Porque aunque seamos mezquinos y violentos hay un punto donde necesitamos de los demás. Y esa necesidad no es una humillación ni una flaqueza sino una fuente de alegría. O más todavía. Una garantía de plenitud vital.
L.
El verdadero fin del mundo poco tiene que ver con la profecía de los antiguos mayas. Lo supe ayer. Será así. Se apagarán por unos minutos todas las computadoras. Los celulares quedarán inactivos. Las personas tendrán perfiles en el rostro pero ya no en feisbuc. Por unos pocos minutos no habrá redes sociales. Sólo redes de pescador, viento, sexos, mares. Habrá, naturalmente, suicidios masivos.
L.

Bañada en luz


Ella está envuelta en la puesta de sol. Y yo le digo que arde su vestido. Se llama Sylvia o Maia. Mi vestido, dice ella. Mi vestido. Sí -le digo-. Tus pensamientos están bañados en luz violeta. Responde. Mis pensamientos. También digo que sus ojos brillan como el agua joven. Mis ojos, dice ella. Mis ojos. Entonces veo cómo el día de pronto oscurece gravemente. Tiemblas, le digo tratándola de tú. Temblás. No -dice ella- no tiemblo. Son sólo flores estemecidas porque el sol las ve desnudas. O quizás porque miras una sombra en mi vestido. No sé, dice o calla e inclina levemente la cabeza.
L.

Crítica de la razón pura

En todo el mundo mundial, en países y grandes ciudades, en pequeños pueblos no incluidos en los mapas, en sombrías o no tan sombrías habitaciones por hora, en montañas y campos, en este preciso y raro instante, hay hombres y mujeres copulando con dedicación y alegría. Lo hacen obstinadamente como cumpliendo un viejo ritual. Hacen una crítica de la razón pura. Y lo hacen muy bien.
L.