viernes, 10 de febrero de 2012


Bibliablog

Este blog ya parece una biblia en la acepción etimológica del término, es decir, los libros o, para ser modernos, los diez mil posteos. No son tantas las entradas pero acabo de ver que se juntaron ya 3.600 textos diferentes más videos y fotos. Sabemos que en la cantidad no siempre hay calidad. Y no somos excepción a la estadística. Pero también sabemos que en semejante catarata o eyaculación de palabras hay perlas escondidas. Tendremos que juntarlas un día y armar un collar para que lo use la princesa encantada. Por ahora está encerrada en la torre. Pero el caballero, sí, se acerca.
L.

El amor debería hacerse con los ojos abiertos. También la vida debería ser encarada de ese modo. Ver, oler, sentir, sufrir, gozar. Todo, insisto, con los ojos bien abiertos. Como para no perder nada.
L.

Festival de sueños

Al finalizar el año los nativos iroqueses se daban a un extraño divertimento que llamaban festival de sueños. Cuando despertaba la tribu todos sus integrantes jugaban a adivinar qué había soñado cada cual durante la noche. Hombres y mujeres, disfrazados de distintos modos, caían en un estado de desenfreno. Los varones, cubiertos con pieles, rodeaban a las mujeres que, muertas de risa, negaban los sueños libidinosos que los varones les atribuían. Ellas, a su vez, trataban de adivinar las fantasías nocturnas masculinas. Al mediodía, según lo subraya el antropólogo James Frazer en La rama dorada, el festival de sueños era algo demasiado parecido a una orgía.
L.

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