viernes, 8 de marzo de 2013

Tus ojitos divinos

La ilusión del sexo puro


En toda aparición de una joven Kafka ve un llamado de la fortuna. Pero también una sombra que de algún modo amenaza su integridad humana, sensible y artística. Se convierte entonces en un vampiro textual y se inclina hacia ella para someterla a su influjo mediante la palabra sinuosa pero certera. Las cartas son la fuerza motriz que gracias a la sangre emocional que aportan ponen en funcionamiento la totalidad del engranaje. El deseo impregna la obra y la estimula. Transformadas en muchachas de papel  las chicas de kafka son investidas con una fuerza erótica perturbadora. Los dos factores –letra y sexo- actuarán unidos, contradictorios, siempre animadores y conflictivos. ¿Pero acaso es muy diferente lo que ocurre en las parejas comunes? ¿No hay siempre una imagen interfiriendo en el agitado trámite de los cuerpos? ¿No es el sexo puro una ilusión más de las tantas que inventa la cultura de los tiempos?
L.

Basta ya


jueves, 7 de marzo de 2013

La tristeza


Aún los más felices viven en un estado de tristeza. Pero no quieren aceptarlo. No en público al menos. Pareciera que estar triste es la mayor desgracia que puede ocurrirnos. No llores, dicen por ahí los partidarios de la risa fácil y eterna. Pero la tristeza no es mala palabra. Es un estado tan necesario como los pensamientos oscuros. Sólo atravesando esos callejones con o sin salida se puede seguir viviendo. El otro camino, es decir, reprimir el dolor, ocultarlo, disfrazarlo, suena bien pero tiene patas cortas. Mucha gente se enferma de no saber decir algo tan simple y verdadero como estoy triste. Por eso, para no enfermarme, voy a decirlo ahora mismo y en primerísima persona. Estoy triste....¿y qué?
L.

La parcela

No podemos ocuparnos de todo. ¿Para qué desesperar y angustiarse por la suerte del Congo, por la progresiva desaparición de los atunes o por las fallas evidentes del sistema educativo? Para qué, pregunto, si nada o casi nada podemos hacer para modificar situaciones tan lejanas y ajenas a nuestras posibilidades actuales. No es una cuestión de individualismo. No es indiferencia o irresponsabilidad. Es, por decirlo de algún modo, sentido práctico. Admitamos que sin abandonar la utopía inalcanzable sólo podemos trabajar en firme con el universo breve y alcanzable. Podemos apenas ocuparnos de una parcela. La parcela personal y colectiva dentro de la cual podemos intervenir y sólo en una zona limitada. ¿Significa eso que el futuro del mundo no debería preocuparnos? Podríamos pensar en eso, por qué no, pero, seamos honestos, poco y nada podemos hacer para revertir el destino universal. Nos queda la parcela. Ese lugar donde es posible besar a alguien, regar algunas plantas, cambiar muebles de lugar, decir tal o cual palabra capaz de iluminar al menos un instante, recordar a alguien que perdimos para siempre. La parcela. Poner el foco ahí.
L.

Este blog


Este blog es cada vez menos visitado. Hay una lógica en eso que posibilita la jactancia tan propia de los pedantes. Pero debe haber más gente interesada en un lugar como este. Eso creemos al menos. Los que piensen así o casi así pueden ayudar enviando el link de este espacio a diez de sus contactos. Con eso Suspendelviaje podrá llegar a más gente y a través de los mejores carteros. Gracias adelantadas por ayudarnos a seguir suspendiendo el viaje.
Andrea y Luis