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martes, 22 de julio de 2014

Pensamiento común


El pensamiento común es la muerte de todo pensamiento. Ya se sabe. Cosas como las que dijo hace algún tiempo la filósofa argentina Susana Giménez. El que mata debe morir. Otro gran pensador argentino, un tal Sergio Massa, le ganó en profundidad a la conductora televisiva y dijo que el que las hace las paga. Ambas ideas, aunque parezca mentira, gustan a la gente. Pensamiento común. La culpa de todo la tiene la droga. No. La culpa de todo la tienen los villeros. No. Lo que pasa es que este es un país de vagos que no quieren trabajar. No. Lo que debe hacerse es cumplir la ley. No. La culpa la tienen los peruanos, los bolivianos, los colombianos, los extranjeros en general. Ellos le quitan a los argentinos los puestos de trabajo. No. El amor es más fuerte. Lo que hace falta es ser feliz y ver el vaso medio lleno y jamás medio vacío. Y si uno está un poco angustiado lo mejor es salir de paseo, tomar aire, vomitar todo y así. La sanación, el pensamiento positivo, las constelaciones familiares o la astrología de alto vuelo. Feliz día del amigo y de la amiga. Pensamiento común. La muerte de todo pensamiento.
L.

jueves, 10 de enero de 2013

El otro


Nuestra relación con el otro o la otra es quizás, junto con el suicidio, uno de los problemas centrales de la filosofía de todos los tiempos. La prosa de autoayuda nos ayuda a odiar a los demás en nombre del amor y la felicidad. El otro es manipulador, el otro es psicópata, el otro es tóxico, el otro es un negro de mierda. Los bienpensantes, en cambio, dicen que está bueno que existan los otros mientras estén lo suficientemente lejos. Esto último no lo dicen pero lo piensan. Pero el otro no es un bicho. No es un objeto digo de ser estudiado. No es una oreja o un pene o una pared. El otro es, en esencia, un enigma. De nada sirve hacer como que lo escuchamos cuando en realidad queremos enseñarle algo o corregirlo. De nada sirve mirar desde arriba como si mirásemos de abajo. Hacerle lugar al otro, nuestro prójimo próximo, es quizás lo único que se justifica. Hacer un lugar significa eso, es decir, compartir un espacio común y, en vez de guiar, acompañar. ¿Por qué será que cuesta tanto esto último?
L.