Mostrando entradas con la etiqueta Pintura de Gustav Klimt. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pintura de Gustav Klimt. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de marzo de 2014

Elogio de la diferencia


Cuando dos personas coinciden en todo no deberían alegrarse sino sospechar. Eso vale para los amigos pero en especial para las parejas. La fusión absoluta de las almas y los cuerpos es un mito. En la vida real la divergencia refuerza la unidad, la agujerea, la hace menos compacta y más divertida. El amor se nutre de lo distinto como los árboles del agua. Si dos individuos están siempre de acuerdo en todas las cuestiones es porque uno de los dos piensa por ambos, es decir, porque ejerce una forma sutil de dominación. Mejor dudar de tanta afinidad supuesta y acompañarse, sí, en la diferencia.
L.

domingo, 10 de marzo de 2013

Amor y socialismo


Leo un interesante artículo de Oscar Wilde (Dublín/1854-París/1900) a favor de la implantación del socialismo a escala mundial. Lo hace con el refinamiento y la ironía de siempre. En una parte de la nota habla de sexo y amor y ahí me voy a detener. Situado en tiempos de Cristo, por ejemplo, Wilde habla de una mujer a quien sorprendieron cometiendo adulterio (se refiere, claro, a María Magdalena). No se nos cuenta la historia de su amor, dice el escritor. Pero debió de ser muy grande ese amor pues Jesús declaró que sus pecados le habían sido perdonados. Y no porque se hubiera arrepentido -supone Wilde- sino porque su pasión había sido intensa y maravillosa. Unas líneas más adelante el autor sostiene que el socialismo y la abolición de la propiedad privada salvarán al amor de sus actuales cadenas posibilitando que tanto el vínculo amoroso como el erótico puedan desarrollarse en un plano "más maravilloso, más bello y más noble".
L.