sábado, 6 de noviembre de 2010

El sabor de la manzana


Los antiguos chinos escribían sus versos en rollos de seda y luego los arrojaban a las aguas del río Yangtzé. Aun siendo en sí mismo poético y autosuficiente, ese acto de despojamiento tiene la desventaja de aniquilar el único puente posible con el lector y coautor probable de una obra. El sabor de la manzana no está en la manzana, advertía el obispo Berkeley. Tampoco se aloja en la boca de quien la come. El milagro sobreviene como resultado del intercambio activo entre el fruto y el ser que lo consume.
L.

Sábado de gloria


Demasiada sinceridad cansa, aburre, interesa poco. Imaginar la vida es mejor que copiarla o reproducirla infinitamente. Escuchar música con los ojos cerrados. Soñar imposibles. Hacer de lo prohibido una flor de alta montaña. Un secreto bien guardado. Cuanto mejor eso que la autorreferencia constante o la masturbación colectiva que se expande por el mundo. Mejor nutrirse de la vida para volver a crearla por ejemplo hoy, ahora, en este sábado de gloria.
L.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Nadar contra la corriente


Nadar contra la corriente tiene un precio. No es más alto que el costo de nadar a favor. Todo cuesta. A favor, en contra o en el medio. Pero nadar contra la corriente y hacerlo, además, de noche, tiene un valor agregado. En el silencio se oye mejor el golpe de los brazos y las piernas. El agua, que es mujer, se ahueca profundo para el nadador solo, desnudo, enérgico. El extraño deportista se fortalece en la soledad del cuerpo y las ideas. Se aleja y al hacerlo despierta la envidia de los que siempre eligieron la natación conformista. Los obedientes admiran al desobediente. Pero el desenlace, para éste último, no suele ser beneficioso. Al contrario. Nadar contra la corriente puede costarle, por lo menos, la vida.
L.

México llora a sus muertos


Los que estamos lejos solemos asociar a México con la fiesta de la muerte. Hemos leído acerca de calaveras de azúcar, bailes fastuosos, erotismo que afirma la vida hasta en la muerte. Pero ahora no sabemos qué pensar. Se cuentan diez mil muertos en lo que va del año. La supuesta guerra contra el narcotráfico emprendida por el gobierno de Felipe Calderón solo ha producido hasta ahora una lluvia de hermosos cadáveres. Los noticieros mexicanos ya no saben a qué darle prioridad. Si a las imágenes de la boca de un túnel en Tijuana (donde fueron halladas 134 toneladas de marihuana) o a los trabajos para extraer cuerpos enterrados en una huerta de cocos de Acapulco. Nosotros, a la vez, no sabemos si podemos seguir hablando de Frida Kalho, Pedro Páramo o las ruinas de Yucatán mientras los narcos se cagan a balazos. Si la tendencia continúa 2010 finalizará en México con el doble de asesinatos que los registrados en 2009. ¿Adónde fueron a parar las encantadoras calaveras de azúcar con que soñábamos los que estamos lejos?
L.

Promesas del viernes


El viernes promete sábado y el sábado una noche inolvidable. El fin de semana se abre como un abanico de infinitas posibilidades. Pero pensar en ellas , matar el instante a cambio de un paraíso probable y eventual, no permite consagrarnos en cuerpo y alma al día de hoy. Hay gente que no ve el momento de que lleguen las vacaciones, las fiestas, los amores y los viajes del futuro. Y no lo ve porque ese momento no existe. Lo único visible y palpable es este viernes de cenizas. ¿Mañana es mejor? Puede ser. ¿Pero estamos tan seguros? ¿Y si fuera hoy el último día de nuestras vidas? ¿No deberíamos abrazarlo hasta ahogarnos en su pecho cálido y abierto?
L.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Lo imposible


El espíritu de época ordena que seamos realistas en todo. Solo y solamente contar historias verídicas, nada más que hechos y más hechos, todo debidamente probado y comprobado, ni un gramo de imaginacion, fantasía o invención. El espíritu de época nos ordena abortar lo creativo a cambio de la realidad real. Ninguna decantación de la experiencia, ningún desvío de los acontecimientos mismos, ninguna erotización del alma en el desierto. Pero una vida así, tan desesperadamente cierta, con el tiempo se vuelve inverosímil. Y a la larga el único realismo serio pasa por pedirle peras al olmo.
L.

Erección cósmica


La foto que ilustra el post es una de las primeras imágenes que llegaron a la tierra del núcleo del cometa Hartley. Fue tomada unas pocas horas atrás durante la máxima aproximación de la sonda Deep impact, al ubicarse a sólo setescientos kilómetros del cometa. Otra de las fotos muestra, según describen los expertos de la Nasa, "chorros torrenciales que emanan directamente desde el núcleo". Malcolm Hartley, descubridor del astro, lo describe como un falo verde y brillante dotado de una cola de color castaño dorado. "El cometa es pequeño pero muy activo", describió en referencia al objeto de unos dos kilómetros de longitud. ¿Estaremos frente a la primera erección cósmica? ¿Qué diría Sigmund Freud al respecto?
L.