sábado, 14 de mayo de 2011

Sueños


Una de las cosas perdidas tras el reciente cortocicuito blogger fueron algunos comentarios al pie de los posteos. Uno de ellos fue escrito en Suspendelviaje por mi amigo Enrique Karell. El cubano escribió, en relación a mi sueño con un bebé abandonado (¿Alguien se estará ocupando?), acerca de la importancia de hacernos cargo de las ilusiones pasadas y presentes. La idea me pareció perfecta y adhiero a ella con toda el alma. Si alimentamos un deseo, una utopía, incluso una fantasía secreta y personal con pocas chances de volverse real, debemos responsabilizarnos por ella, quiero decir, no quedarnos solamente en la alucinación sino luchar y trabajar por ella, estar dispuestos a todo con tal de que los sueños dejen de ser sueños, así sea en parte. Hacernos cargo del deseo. Tarea del día.  

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