sábado, 16 de abril de 2011

El año del sol quieto

Buenos Aires amanece brillante y sola. Un  poco de brisa. Un sol quieto. El servicio meteorológico anuncia lluvia de mariposas a la tarde, un beso a las seis, un adiós a las siete. Ninguna alegría alcanza para ser feliz. Ninguna tristeza le gana al instante que es todos los instantes. Habrá que insistir hasta que el mundo se acabe. Pero el mundo no se acaba. Todo siempre está por empezar. El servicio meteorológico anuncia lluvia de estrellas a la noche.
L.

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