miércoles, 29 de enero de 2014

Instrucciones I

Si no dejamos testimonio, así sea en una libreta vieja o en un blog como éste, vamos a perdernos para siempre en lo cotidiano. Vivir en tiempo real es fascinante pero después no queda nada. Escribir entonces para no morir. Escribir con vergüenza o desvergüenza, escribir con todo el cuerpo o sólo una parte. Escribir por los que no están, oh, pequeño ser. Escribir para inventarnos otras vidas. Para que llueva café o porque Dios no escucha. Escribir para no tener que salir del cuarto. Para salvar los restos. Para no olvidar ni las palabras ni el silencio. Escribir para sentir en la boca un sabor desconocido. Escribir, como un puñado de cerezas, entre una y otra oscuridad. Escribir en idiomas olvidados. Escribir para volver a casa.
L.

No hay comentarios:

Publicar un comentario