viernes, 16 de septiembre de 2011

Deseo y prohibición


Dice Georges Bataille que el amor carnal, sentimental, divino o todo eso a la vez expresa notalgia por la continuidad. Es, podría decirse, una pregunta por la supuesta fusión perdida en un pasado remoto. Visto así el amor sería la búsqueda de un imposible. Pero el autor de Lágrimas de eros (1897-1962) dice algo más. No es concebible ya, para los humanos, volver a la sexualidad animal, esa en la que todas las prohibiciones quedan abolidas. Transgredir una prohibición no significa anularla. Al contrario. La prohibición es tan necesaria como su violación. Una interdicción sería insoportable sin desafiar las normas. Pero la infracción a una ley sería al mismo tiempo inviable sin la prohibición que la hace culpable y especialmente deseable.
L.

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