sábado, 24 de diciembre de 2011

Cambiar de vida


El paso de un año a otro puede ser buena excusa para cambiar algo en la vida personal. Dije algo y no todo. Un pedacito, un circuito, una maldita repetición. Se atribuye a Einstein haber dicho que si uno hace siempre lo mismo no cambiarán los resultados. Creo que la frase era así o algo parecido. Pero se entiende. Hace años una ex novia la utilizó para dejarme y eso me dolió. Pero al menos entendí la idea. Para cambiar resultados deben cambiarse, también, los procedimientos. Eso, claro, no puede hacerse en base a mandatos rígidos, decisiones definitivas y cosas así. Eso viene de la prosa de autoayuda que suena bien pero a la larga resulta inútil. Por algo hay que empezar. Quizás terminar con la dispersión, apagar algunos aparatos electrónicos y encender un fuego secreto por dentro. Concentrarnos en algo que nos guste mucho, aunque no guste a los que nos rodean, caminar por calles desconocidas, abrirnos a la vida sin ideas previas, sin planes, sin duras estructuras. Por algo hay que empezar. Y sobre todo armarse de paciencia. No se cambia de vida mágicamente. La transformación personal es fruto de un proceso interno, jamás externo, que demora, a veces, gran parte de la existencia. Pero que no se dude. Hay un gran premio al final.
L.

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