martes, 27 de diciembre de 2011

Un poco de placer

Puro placer es imposible. Un poco puede ser. Un rato. Pero el goce absoluto, sin grises ni velos, puede sentirse tal vez en el arte o en un instante único e irrepetible. El orgasmo es la metáfora perfecta. Los que aspiran a la totalidad total, es decir, los totalitarios, suelen acabar mal (léase el verbo sin doble intención). Tan mal como los borrachos que al final vomitan o los que se atragantan con ríos de pólvora y fuego. Todo es mucho. Es muy lejos pedir, dice Pizarnik. Muy cerca saber que no hay. Eso que falta es la fuente de la vida. 
L.

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