martes, 6 de noviembre de 2012

Anotaciones en el blog

Hace demasiado calor en Buenos Aires para esta época. El clima es buen tema para conversar en la oficina o el colectivo. Pero qué decir que no se haya dicho ya sobre el asfalto derretido, el infierno, la crispación de los espíritus empobrecidos. En situaciones como estas el blog es buen sitio para hacer anotaciones inútiles. Eso es. Libreta de apuntes o como se la quiera llamar. ¿Discurso automático? También. Eso es el blog. No está pensado para adornar la pantalla con bonitas palabras. Tampoco la idea es dejar escritas acá palabras horribles. El blog no está pensado para nada en realidad. Las palabras van apareciendo como insectos y el espacio virtual se va llenando de raros zumbidos que, en todo caso, son más amables que las voces violentas que me rodean. La música no debería dañar el oído. Creo que lo dijo Mozart. La vida es corta para todos. Esa, para mí, es la cuestión principal. Me sorprende que la gente se moleste cuando hablo de estas cosas en vez de tener, como se dice, pensamientos positivos. Pero la muerte, reina imbatible del destino, debería ser más respetada. No para ponerse a llorar o paralizarse. Al contrario. Para actuar más responsablemente. Para meditar. Para producir pequeñas huellas en la arena del gran Sahara que habitamos. Si quedan huellas alguien podrá poner el pie en el lugar creado por los que se fueron. Pero vivir sin dejar huellas, vivir con miedo, rodearse de redes de seguridad, en fin, no veo cuál es el chiste. Una vez más digresiones. Me voy del eje, como suelo decir en mis cursitos. No puedo sostener un planteo coherente. Hace demasiado calor en Buenos Aires como para preocuparme por tonterías. Aceptar el riesgo de vivir. Otra idea. Aceptar la frustración. Una idea más. Sostenerme para sostener. Y eso (eso) es todo por hoy.
L.

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