martes, 6 de noviembre de 2012

Escribir el sexo

Hay una eterna discusión entre los escritores acerca de cómo abordar la escritura del sexo, esto es, de todo lo que se relaciona con el contacto real entre los cuerpos. Están los que dicen, en nombre del refinamiento, que debería evitarse la vulgaridad y decir las cosas por elevación y nunca directamente. Otro grupo sostiene lo contrario. Debemos llamar a las cosas por su nombre y sin pudor siempre y cuando sea respetado en toda la línea el registro elegido. En general se afirma que el erotismo es más parecido a la literatura en cualquiera de sus formas. ¿Por qué? Porque sugiere en lugar de mostrar todo. De esto último, según el punto de vista predominante, ya se ocupa la pornografía que, al mostrar todo, puede excitar pero jamás conmover. Pienso que todos tienen razón. Convendría, eso sí, cerrar la discusión con un breve y definitivo aforismo de Oscar Wilde. La única moral de un libro pasa por la buena calidad de su escritura.
L.

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