lunes, 28 de marzo de 2011

Maquinarias de la alegría I


Se está acabando eso de conocer novia o novio en la barra de un bar, en el gimnasio, la calle, una fiesta o la facultad. Tampoco en el colectivo dado que los amantes eventuales están con los oídos tapados por el ipod o el celular. ¿Dónde entonces? La respuesta es conocida. Las parejas se conocen vía Internet. Un estudio reciente de la universidad de Oxford lo confirma. El 34 por ciento de la gente ha probado conocer a alguien por ese medio, un 29,8 encontró lo que buscaba (o algo parecido) y un 14,7 por ciento todavía mantenía la búsqueda cuando se hizo la encuesta. El informe se elaboró entrevistando a 25.200 personas de 17 países. Los foros informáticos se están convirtiendo en la escena nocturna de estos días. Es un punto de encuentro cibernético (no una esquina) donde la gente comparte pensamientos íntimos e incluso sexuales. Hay muchas frustraciones, claro, porque la mayoría de los perfiles son falsos. Las caras son retocadas por photoshop y hasta los sexos declarados suelen no coincidir con lo esperado, al igual que edades y gustos. Esto último, sin embargo, no debería preocupar. En los encuentros cara a cara de los tiempos arcaicos solía ocurrir lo mismo. Somos miles de millones pero nadie conoce a nadie, decía Ray Bradbury. Por suerte ahora estamos comunicados.
L.

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