martes, 5 de octubre de 2010

Algas del deseo


Los celos en la pareja son tan frecuentes como las lluvias en verano. Nadie está a salvo. Por todas partes hay gente sedienta de amor y en muchos casos se trata de hombres y mujeres interesantes. Las parejas deben avanzar como barcos en medio de un mar cubierto de soledades inquietantes. Los brazos (y no sólo ellos) se tienden hacia nosotros como las algas del deseo. ¿Cómo escapar al indudable atractivo de la novedad? Cualquier otro u otra puede resultar un maravilloso descanso ante el enorme peso de construir una divina relación siempre acosada por bolsas de basura, cuentas sin pagar, platos sucios y amontonados en la pileta. Hasta la bella durmiente se despertaría con tanto ruido. Y mientras eso ocurre no debe sorprender que de tanto en tanto el ave del paraíso nos atraiga más que la paloma herida que ahora está en el baño con cistitis. ¿Cómo evitar la distracción? ¿Cómo ceder al bocado sin perder el banquete?
L.

6 comentarios:

  1. Es curioso. ¿decimos infidelidad cuando hablamos de engaño, o cuando hablamos de otro cuerpo? Mejor si nos ponemos de acuerdo, la infidelidal ya no es por engaño. Y celebremos entonces el cuerpo.

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  2. Creo que ocuparnos de cada uno es la mejor solución. Proyectos personales, metas propias, ideas nuevas que deriven en proyectos nuevos, no necesariamente buscar o encontrar otra persona, sino encontrar nuevas metas, ideas, planes...
    Y sino, adiós...¿para qué cargar con culpas?

    A.

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  3. por qué tanto miedo a las bolsas de basura, las deudas, a lo cotidiano.
    no pasa nada.
    nada es tan grave. A menos que lo otro no lo sostenga... son 2 cosas separadas.
    Y con la distracción ... pues creo que no queda más que aprender a malabarear... siempre existen, siempre cambian y siempre hipnotizan...

    Vera

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  4. Aunque tenga mi teoría al respecto(yo accedí al bocado cuando el banquete ya no me entusiasmaba),la infidelidad es un tema que tiene muchos lugares para ser abordado.Es cultural por supuesto, no creo que a un inuit le moleste que su mujer duerma con el vecino.Podrían escucharse de las voces de los fieles , la de los infieles y de los teóricos o expertos en relaciones humanas y sería un debate interesante

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  5. ¿Qué pasará al curarse la paloma herida? ¿Estará todavía el ave del paraíso?
    A veces sólo se trata de descubrir en la paloma el ave del paraíso que entre platos sucios y cuentas para pagar quedó escondida pero todavía está ahí.
    Graciela B

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  6. Todas las dietas tienen un permitido, es la forma de hacer llevadera tanta rutina de verduritas, sin sal ni postre. A veces un chocolate y un buen vino curan hasta las penas del alma. Enrique.

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