domingo, 14 de marzo de 2010

Contra el matrimonio


El matrimonio se acabó. Para qué engañarse. Listo. Se acabó. Para saberlo alcanza con salir de paseo como yo, recién, por un parque de la ciudad. No es difícil. El observador inquieto debe limitarse a mirar hombres y mujeres casados en una mesa de café. Uno frente al otro. El hombre lee el diario. Ella fuma. El silencio que circula entre los dos es mortal. Junto a ellos pasan parejas jóvenes de la mano. Todavía se besan y se toman de la cintura. Hasta se tocan el culo creyendo que nadie los ve. Y se miran encantados. Quizás sueñen con casarse algún día, tener seis hijos, ir de vacaciones a Mar del Tuyú y pasar los fines de semana en el shopping Abasto. Patio de comidas. Su ruta. Insisto. El hombre lee el diario. La mujer fuma. Una vez fui a un cine de Caballito con una amiga. Estábamos viendo una película rusa llamada Koktebel. Junto a mí había una pareja coqueta y circunspecta. Entre los dos rondarían cien o doscientos años. De pronto el hombre (en la escena del bosque) le informó a la esposa que deseaba ir al baño. ¿Tenés papel?, preguntó ella. No, dijo él. La mujer le dio un rollito y el hombre se alejó. No quiero decir que todos los matrimonios son iguales. Debe haber algunos muy buenos. Pero la institución llegó a su fin. Listo. Se acabó. Ya es tiempo de salvar al amor de la aniquilación matrimonial. No sólo peligran las ballenas. También tenemos que salvar el mar.
L.

8 comentarios:

  1. En mi país se suele asociar al matrimonio con el acto de "sentar cabeza". Madurar. El amor pasa a un segundo plano. Crecí viendo decenas de parejas casadas aburridas, secas, marchitas. Nunca soñé con un matrimonio y no espero caer en la trampa. Alguna nueva forma de convivencia debe existir.
    Buen post.

    Lina, desde Palmira (Valle del Cauca)

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  2. bueno, muchos no queremos de ese amor civilizado.
    con vecinas y escenas de sofá...
    ahora... sólo sé que no sé ná
    (la falsa hindú)

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  3. Cuando se anda de a dos lo más dificil es salvar a las ballenas, pero lo que importa al fin y al cabo es el mar.

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  4. Lo importante es elegir un excelente compañero. Alguien con quien no sentirse solo. El amor no pasa, se transforma en otra cosa.

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  5. Para casarse: una dama cotidiana,una puta nocturna y una ama de casa vespertina.

    No existe tal cosa llamada amor, pero la hay. Cuidémosla en la vida, salvemósla en los posts.

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  6. Todo depende del cristal con que se mire. Creo que siempre hay algo nuevo para descubrir y comprender en el otro. La rutina de la convivencia puede dar un piso en el que nos sostenemos mientras de a dos enfrentamos los retos de un mundo a veces agobiante o nos ayudamos para conseguir los sueños individuales que nos son esquivos. ¡El amor es tantas cosas! Creo que el matrimonio puede expresarlas aunque no de manera excluyente.
    Graciela B

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  7. Apuesto a ser la excepción y tener un matrimonio feliz. La institución no puede estar acabada, mi ilusión se asienta en ella.

    Hay que desconfiar de la palabra de un corazón solitario, ha visto demasiado.

    J.

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  8. Alguna vez escuche decir que el matrimonio es la muerte del amor, como la Iglesia es la muerte de Dios. Quizás el que lo dijo tenía una paranoica desconfianza por las instituciones como yo. O quizás era su modo de desestimar el amor.

    Mientras tanto hay quienes buscamos deseperadamente ternura, nos excitamos porque sabemos que algún día se termina y nos negamos a que se extienda porque es más valioso no encerrarla.

    M.

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