domingo, 8 de agosto de 2010

Piropos II


¿A quién se dirige un hombre que en la calle le dice a una mujer te chupo toda? ¿Cuál puede ser su goce al expresarse así con una completa desconocida? El malentendido es la esencia de la comunicación humana. No hay destinataria del mensaje varonil. Hay quizás masturbación linguística. El macho se dirige a un grupo demasiado amplio y difuso de hembras. Qué tetas. Qué culo. Nada personal. El piropo sigue de largo. No pide respuesta y marca un límite perfecto entre el decir y el hacer. El piropeador ama el discurso pero no el acto. Si una mujer se detuviera, si se bajara la bombacha y dijera aquí estoy, hacé conmigo lo que quieras, el hombre saldría corriendo. Porque el sujeto que dijo te chupo toda está enamorado de su osadía y no del objeto que la detonó. La dueña del culo y las tetas es evidentemente una ficción gigantesca. Es todas las mujeres en una, o sea, ninguna. Los piropos descansan en la desintegración del cuerpo femenino. No se dirigen a personas sino al valor fetichista de las partes vistas como prótesis. El amor une los fragmentos. Es inclusivo, inespecífico, abarcador. El piropo callejero (en cambio) separa el conjunto de manera irremediable.
L.

Volvemos a publicar este post a pedido de algunos amigos.

3 comentarios:

  1. Nunca había pensado en esto...Gracias...

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  2. Todos los piropos, el piropo. Todas las mujeres, la mujer. Hay mucho de sexualidad desahuciada en el "piropeador". Todos los culos, el culo. Nos pone en evidencia nuestra naturaleza animal, casi ese deseo de tener sexo en la calle y a plena luz del día, que nunca haríamos, pero lo insinuamos o pensamos dcuando vemos ese culo, esa teta. El amor es otra cosa, no tiene nada que ver con el piropo instintivo animal.

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  3. Yo ni siquiera los llamaría "piropos".. son un tipo de expresiones que se acercan más a la agresión y la invasión, que a otra cosa. Es una especie de violación textual, demasiado naturalizada, que merece como mínimo un insulto y como justicia un gancho bien ubicado. Yo lo he aplicado (esto último) alguna que otra vez, y tengo la ilusión de que sirvió para que en adelante piensen dos veces antes de hablarle así a una mujer.
    Gracias por tomar este tema, que parece tan incorporado a nuestras costumbres..
    LH

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