jueves, 26 de agosto de 2010

Un día un barco


A veces veo al blog como un tren de carga que no puede (no debe) detenerse en ninguna estación. Pase lo que pase, con lectores o sin ellos, con o sin comentarios al pie, seguir escribiendo, pensando, subiendo textos y fotos a este cielo negro y sin estrellas. ¿Y todo para qué? ¿Para quién? Tal vez las cosas deberían hacerse sin para qué ni para quién. Por pura necesidad de alzar castillos de arena que el mar disolverá en segundos. ¿Señal de angustia? ¿Un gesto? ¿Un vicio absurdo? Lo que sea pero que sea. La imagen de un tren que avanza en la noche es perfecta. O la de dos barcos que se cruzan, también de noche, y se saludan apenas con una sirena de cortesía.
L.

3 comentarios:

  1. Buen punto.Pesimismo en la idea/optimismo en la acción.
    Gisela

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  2. Qué linda frase (imagen) la de los dos barcos.
    Parece que vale la pena darle unas pinceladas de color al cielo.

    Nicolás

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  3. hay un tema muy lindo de calamaro, que está en el disco 4 de EL SALMON, se llama UN BARCO UN POCO.. me acordé de este tema con el cruce de barcos.. les dejo la letra.. iba a trascribir una parte, pero integra se disfruta más... y mas al escucharlo! (obvio) la música esta muy bien, muy acorde.


    La canción de los puertos
    que no veremos nunca,
    donde no volveremos
    más juntos los dos.
    La canción del mar,
    del agua salada
    que ya no nos va a mojar
    jamás.

    La canción de los principios,
    la canción de los finales
    son las canciones que mejor olvidarse
    Y si vuelvo a algún lugar nuestro
    voy a sentir tristeza
    y espero con entereza
    saberlo llevar.

    La canción de dos ciudades
    demasiado separadas por la vida,
    por una herida infectada.
    Si me ven que me voy
    que vengo o salgo adelante
    espero llegar elegante a ninguna fiesta.
    Donde están?
    Donde están?
    Que vuelvan por un ratito
    los años que se hacen viejos
    en el espejo.
    Para mí mirar un puerto es sentirme
    un barco un poco
    que se cruza se saluda con la mano
    desde lejos.

    Por favor, no ven cómo me estoy rompiendo,
    si fuera un barco también me estaría hundiendo.
    Vénganme a buscar al fondo del mar
    no pude seguir respirando.
    Y el le dijo a mi corazón
    que siga recordando.

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