lunes, 24 de mayo de 2010

Amores desaparecidos


Por momentos parece que la vida consistiera en despedirse. Los amores desaparecidos lo prueban. Y cuando digo amor no me refiero únicamente a la pareja. Hablo de sentimientos que alguna vez despertaron en nosotros personas que ya no están. O porque murieron o porque nos dejaron o porque las abandonamos o por lo que sea. La pérdida es sin embargo relativa. Algo decanta en la experiencia. Algo se instala como sustrato de todo lo vivido. Algo queda y no es recuerdo. Sea lo que sea calienta el alma sobre todo en días destemplados. Ni siquiera sabemos de dónde viene ese raro fulgor. Ni quién o quiénes alimentan el fuego que pensamos abolido para siempre. Tanta agua echamos al fogón que nos creímos a salvo. Pobres ilusos. No existe en la memoria ningún lugar tranquilo.
L.

2 comentarios:

  1. Mis lugares tranquilos son lugares de perdidas.no están en los recuerdos.están en la luz de un hoja cansada de otoño,en el cielo frio de un invierno ventoso que jamas he compatido más que con mi alma y sin fulgor.son despiadados y no calientan mi alma.¿porqué habrían de hacerlo?

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  2. la memoria a veces trae recuerdos desagradables, pero que bueno que sean solo recuerdos, que bueno ver que eso hoy no esta, que fue superado, combatido y ganado.

    O.

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